jueves, 4 de noviembre de 2010

La Amanecida...


Tu recuerdo va llenando una melancólica tarde de otoño… La noche pone fin a lo que parece eterno.

La noche toca y me adormecen nanas del alma. Voces, de lo fecundo y misterioso, llenan mis huecos más íntimos.

La húmeda neblina, asoma y espera el rayo que desvela el alba…
Ojos tiernos, casi ciegos, llenos de la vida nueva; alentando esta mirada.
Juguetea, traviesa, la noche. Se está yendo, me guiña y se esconde de nuevo…

El sentir, sin nombre, comienza a latir.
Lo mismo baila al compás más antiguo entre recuerdos, que se entrega expectante a lo más moderno.

Compases del tiempo, van y vienen, llenando todo…

Entre sombras alumbras, luz, el nuevo día. Y, con nuevos tonos, me nombras: Amanecida



PD:) No estaba muy decidida con el video a poner... al final, encontré uno de Díez Colorado, paisana, que como una, está fuera de Sevilla (Ella, una sevillana en Mallorca) Tiene algunos blogs. De imágenes, le gusta pintar y hacer fotografías(tiene arte esta mujer) otros, como este, en el que pone su voz... No tiene ni el mejor oído ni el mejor tono, (siempre), aunque en este me ha gustado;) Su deje andalúz en la nana, me recordó cuando alguna vez me atreví a cantar a mis niños... Dicen algunos, que lo mismo que en otras provincias andaluzas, mandan ¿ ?; los de Sevilla lo olvidamos pa poner cuerpo y tono (o metal) en nuestra voz... Ni lo afirmo ni lo niego, por una vez, digo o vengo a decir ¡cosas que se dicen! sin que naidem lo firme;)

Entre los blogs que sigo, encontraréis alguno de diezcolorado (sinò en el blog de la novela de arturo, ella misma está como seguidora, de la novela que escribo a ratos robados a otros)

2 comentarios:

  1. Hermoso post,amiga !
    Otra vez me hiciste acordar a una bella zamba argentina "la Amanecida", y que dice así:

    "Monte de soledad
    nos vamos bebiendo el dia.
    Y un andar por la tierra salobre
    de lagrimas perdidas.

    Ya no puedo decir
    que el viento es pan de horizonte
    no acercan la mañana a mi boca,
    labio... carne de cobre.

    Voy tentando una clara
    sobre el vacio del sol...
    y esta zamba
    que canta y te nombra
    me llora entre las manos...
    y esta zamba
    que canta y te nombra,
    tiene un grito en el final.

    Carne de mi cancion,
    palabra que va naciendo.
    Voy a hacer de mi tierra aceituna,
    silbando como el viento,
    luz de un amanecer
    quiere florecer mi boca.
    Mi piel suena en un parche reseco
    que canta sobre las hojas."

    Besos a vos.

    ResponderEliminar
  2. ¡Es preciosa, Rodolfo! (gracias por poneral:) ¡Cuánto sentimiento...! Me ha gustado mucho, no la conocía. ¡Qué casualidad! lo de poner el mismo nombre. Me alegro, así he podido conocer esta zamba tan bonita (aunque te toca por dentro eh?, rompe, rompe, sí;)

    Un beso para vos, amigo querido.

    ResponderEliminar