miércoles, 29 de septiembre de 2010

Un día de lluvia para Flora




"El pistoletazo de la rutina señalado por la música estridente del móvil despertó a Manuela dispuesta a emular, una vez más, al protagonista de El día de la marmota. El sonido cesó con una suave presión sobre el botón táctil de última generación de antiguos trabajadores en activo y un gorgoteo húmedo la acurrucó cinco minutos más en la cama. La ventana entre abierta dejaba pasar las últimas exhalaciones del verano, cruzándose en su huída con el lánguido decaer del otoño. Arrastrada más por la curiosidad que por la obligación, decidió levantarse para descorrer la cortina vaporosa que, como abandonada, se dejaba llevar por la fresca brisa de las primeras horas del día. Su madre dormía cuando salió de casa y no coincidió con nadie en el ascensor para comentarlo. Aun así, Barcelona bostezaba su mañana cubriendo con la lluvia monótona el suelo urbanita, tunelado y nervioso. Argucias de los sentidos, de esta manera el cielo nos activa, por principio, una parte del cerebro quizás ya estudiada por el Sr Punset, que nos torna enfermos frenéticos y temerosos frente al inestable futuro inmediato. Sin embargo, a Manuela no le corría prisa llegar a su destino y, resistiendo la tentación a la inercia de quien ha permanecido atado durante años a la agenda del trabajo, calmó su paso. En el escaso recorrido entre su portal y el metro, mientras escuchaba el chapoteo del agua al chocar contra la acera y le llegaba el perfume -mezcla de tierra y hierba mojada- procedente de los retazos reservados por Parques y Jardines al uso vecinal para recordarnos nuestra condición agrícola, reflexionaba sobre el comentario de Flora publicado en el foro de Internet: [1]“Otro pero. A mí, que me gusta la lluvia, sin menosprecio del sol y su calidez, no entiendo por qué tantas personas hablan de ella, la lluvia, como si careciera de brillo, hermosura, ternura, de alegría y tanto más”. Tenía razón la desconocida Flora. Por eso, Manuela ladeó un poco el paraguas, para ver el remolino amorfo, grisáceo, de nubes congregadas, como llamadas a maitines, para bautizar a sus penitentes feligreses. Parada en medio de la calle, cerró los ojos con la voluntad de retener el momento y notó el goteo chispeante, revoltoso, sobre su rostro. Una sonrisa asomó a su labios camuflada entre el anonimato de la ciudad, mientras los conciudadanos más allegados la miraban al pasar extrañados sin poder evitar ralentizar la marcha hacia su futuro inmediato.
Al regresar a casa, Manuela escuchó en el telediario que no había llovido en Servilla. Entonces decidió hacer de este día un regalo para Flora"

[1] Cita textual de Flora


Un día de lluvia para Flora
http://mjgiro.over-blog.es/


La protagonista del relato tiene un hermoso y simbólico nombre: Manuela

¿Buscamos algo sobre él?

No hace falta... Yatáhecho;)

Mirad "qué imprime ese enombre en sí" (Lo escogí de la página, elalmanaque.com)

"Manuel y Manuela (familiar, Manolo y Manola) abunda tanto en Andalucía porque así bautizaban allí a sus hijos e hijas muchos de los moros y judíos conversos, para manifestar de forma pública el testimonio sincero de su conversión. Fue la integración de moros y judíos lo que dio al nombre de Manuel la importancia y la extensión que tiene."


"Fue el nombre de Jesús (en su forma de Manuel y Manuela) el salvoconducto más eficaz que tuvieron, tanto los conversos sinceros como los marranos, para capear la presión cultural y política a que estaban sometidos. En cualquiera de sus formas al nombre de Jesús y al de Manuel se le asigna un poder como a ningún otro. Un nombre que además de su fuerza intrínseca tiene el sudor y el dolor y la resistencia y el ingenio con que se labró. Llamarse Manuel es llevar el nombre más trabajado de todos, signo y presagio de fortaleza y resistencia. ¡Felicidades!"

Y ahora, un poco de flamenquito:

¡Manuela la canastera! (esta Manola, seguro que es gitana;) porque dicen que:



AL PIE DE UN FRESCO RIO, SENTAITA EN UNA PIEDRA
HACIA CANASTAS DE MIMBRE; MANUELA LA CANASTERA LELELE
MANUELA LA CANASTERA LELELEL...








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8 comentarios:

  1. Pero que bonito!!! Ha quedado precioso!!! Me encanta la música y la lluvia y el dibujo... pero lo del nombre ha sido increible... De verdad que eres un encanto. Bueno, no, un Sol
    Un beso

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  2. ¡Andalé..., qué bueno que viniste, MJ!

    Lo del sol no lo dirás con segundas ¿eh?

    Que dicen, últimamente, que es mu peligroso y se tome con precaución y protección jeje

    Bueno, ya se acabó la broma.

    Muchas gracias por lo que dices y me encanta que te haya gustado.

    Y, volviendo al tema que motivó el relato: La lluvia. Si te gusta la poesía, Federico García L. dedicó un poema a la señora de larga y critalina melena.

    Te invito a comenzar por el final con estos versos:

    "¡Oh lluvia silenciosa que los árboles aman
    y eres sobre el piano dulzura emocionante;
    das al alma las mismas nieblas y resonancias
    que pones en el alma dormida del paisaje!"

    Besos (Flora)

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  3. Reconozco que la poesía me cuesta un poco. Lo bueno que tiene es que puedes triarla al azar e ir robando pensamientos. De Lorca he leído algo y siempre me he dicho que tengo que buscarle un hueco. Supongo que me has dado un motivo para ello.
    Besos

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  4. ¿Triarla? No conocía esta palabra.

    La interpretaré, al menos par a el caso, como: escoger ¿...?

    Perdona, no me expliqué muy bien... entiendo que lo que te cuesta es leer la poesía en verso. En la prosa puede haber mucha poesía. Casi todo lo que leí, hasta ahora de ti, está envuelto en ella.

    Lorca escribiese como escribiese lo hacía poéticamnte, al margen de una métrica, o de una rima... era su manera de sentir la vida en lo triste y en lo alegre, era su esencia, pienso. No es que haya leído mucho de él, (solo retales de, alguna muestra... ) pero así lo percibo cuando lo leo.

    Un escritor poeta, es aalgo así como un maestro jardinero... Que al que gusta de esas faenas inspira y aficiona, con solo unas rosas de su cosecha, a realizarse en ellas;)

    Besos

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  5. Perfecto. Esto empieza a crear adición.
    El texto fenomenal, bien adornado con una indagación en profundidad del nombre y, para rematar, una canción de las que agrada.
    A mi también me gusta la lluvia. Regresé un fin de tarde a mi casa caminando desde la Quinta da Conceição, que estaba a unos cinco quilómetros, donde me sorprendió el liquido elemento, y llegué a casa empapado, pero feliz.

    CHOVE

    Chove lá fora... melancolia!

    Cinzentos que matam o dia.

    Caminhos, de versos e ilusões,

    enlevo! fruto das emoções.



    Contemplo os telhados,

    espelhos quando molhados,
    de gotas que deixou o dia,
    sons abafados, qual melodia!

    Abrazos de vida

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  6. ¡Hola de nuevo, Duarte!
    A mí, la lluvia, no solo me gusta, es que me ayuda... Pienso que es poe una experiencia de la niñez. A pesar de que fue algo triste, ella (la lluvia) me hacía sentir acogida, mejor y más libre para hacer más o menos. Como si me hubier dicho: " ¡Llora conmigo, venga, sin miedo, ¡lloremos juntas!" Así lo hice y me sentí "bien"

    Ahora su poema, don Duarte.

    He traducido, lo que pensé y vi que podía expresar (no todo, aunque cizentos, me traía la palabra ceniciento, nubes grises, pero lo dejé sin)

    Después, lo pegué en el traductor y me salió otra traducción.

    No sé, podrías poner ahora la tuya. Tu interpretación al español, digo. Por ver si me acerqué algo a lo que sientes.

    Pego las traducciones ¿vale?


    LLUEVE


    ¡Llueve fuera… melancolía!
    ……………………………………

    Caminos, versos e ilusiones,
    …! Fruto de emociones.

    Miro los tejados,
    espejos mojados,
    de gotas que reflejan al día,
    sonidos… cual música!



    "LLUVIAS

    Llueve fuera de ... tristeza!
    día gris que mata.
    Caminos de versos e ilusiones,
    arrebato! el resultado de las emociones.

    Veo los techos,
    espejos cuando está mojado
    gotas que dejó el día
    sonidos amortiguados, la melodía!"

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  7. La lluvia es un hermoso refugio para los poetas...
    Es suave,liviana y tibia o enfurecida pero siempre llena de vida.
    Precioso el"flamenquito",para coronar tu escrito.
    Me encantó la historia que pusiste en el comentario demi blog.Gracias,amiga.
    Besos

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  8. A mi me gusta la lluvia. Auque a veces, te haga cambiar los planes;) Un poco, como la vida misma ¿No?

    Gracias, como siempre, por tus palabras, por venir:)

    Un abrazo, querido Rodolfo.

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